La Nueva Ley SÍ permite vender piezas de segunda mano entre particulares

La dinámica devenida desde la aparición de Internet y las tecnologías añadidas a la red, no cabe duda, nos hacen la vida más fácil en muchos aspectos, nos la hacen tan fácil que ya ni nos molestamos en contrastar la veracidad de una noticia “lo leí en Internet” y nos vale. Internet sustituyó en este sentido y en gran medida a los colegas de taberna, a las tertulias de peluquería e incluso a la famosa Radio Macuto. Y la dinámica va en todos los sentidos. Ultimo bulo internetero: El gobierno español prohibió vender piezas de automoción. Nada más alejado de la realidad.

Y cuando decimos que la dinámica ésta de los bulos interneteros (hoax para snobs) va en todos los sentidos, quiero decir que no solo resulta crédulo al mil por ciento, y de cualquier cosa, el último mono que pulula por las redes sociales, es que esta dinámica favorece en toda la cadena el nulo o mínimo esfuerzo por conocer la verdad de algo (lo que sea da igual).

El periodismo, y los periodistas, tienen ciertas máximas que, según y como, se aplican o no (suelen ser bastante flexibles), una de ellas, hasta no hace mucho, era contrastar la noticia para decir algo tan simple como la verdad pero claro, resulta que antes a lo mejor los periodistas estaban algo bien pagados, ahora lamentablemente pues como todos, además de mucho becario haciendo másteres y cosas raras que en lugar de cobrar paga por trabajar, así que ¿para qué se van a molestar? El director del diario, semanario, etc. quiere noticias, se le dan y punto, ya San Cristo averiguará después si es cierta o no, si acaso se hace un desmentido en letra pequeña y aire.

Resulta además que mucho “periodismo” del que abunda hoy en día está en la red y mucho, la gran mayoría, no está llevado por periodistas ni nada que se le parezca, un periodista al menos sabe escribir con corrección meridiana, se busca únicamente la rentabilidad de esa web por diversos medios: publicidad, patrocinadores, ventas, lo que sea. Para que una web sea medianamente rentable tiene que tener muchas visitas, para que tenga muchas visitas tiene que tener mucho contenido, cuanto más contenido y más variado mejor, así se compartirá en redes sociales y eso generará visitas que entrarán a los enlaces publicitarios, comprarán lo que sea, etc. Resultado: si puedo meter diez noticias las meto, total, la mayoría de la peña solo lee el titular y zas, comparte en su red social favorita, sin pensar más, y si de las diez cinco son directamente mentira y las otras cinco verdades a medias da igual, lo que importa es la cantidad de visitantes que me van a generar. Y ahí volvemos a una de las claves del periodismo: el titular.

Desde siempre, desde los primeros periódicos de papel, casi lo mejor que puede hacer un periodista es ser hábil en el arte de titular una noticia, un buen titular, sobre todo en primera página es lo que vende, lo que lleva al viandante a pararse delante del quiosco y comprar el periódico para, teóricamente, leerlo tranquilamente en su casa. El titular de primera página, o de otra cualquiera, era fundamental y hoy en día, cada entrada en un periódico digital se ha convertido siempre en primera página, según qué titular pongas así será compartido en las redes sociales, en el noventa por ciento de los casos sin molestarse en leer siquiera la noticia y mucho menos en averiguar la verdad que suele estar a un par de clicks de distancia de ese llamativo titular. Así, si yo mañana titulo una noticia en plan “Los Pilotos Márquez y Rossi se abrazan” (tras el gran premio X) poca gente la compartirá, le falta algo, no tiene morbo. Ahora bien, si yo tengo una foto de ese abrazo en la cual además Rossi le da un beso, en plan cachondeo y en la mejilla, a Márquez o viceversa y la titulo “Sexo entre los pilotos Márquez y Valentino Rossi” o “Valentino y Márquez podrían ser homosexuales”, aunque sea con toda la malicia del mundo, y una mentira como un castillo, esa noticia será compartirá por miles de personas, quizás por millones.

El último bulo es más de lo mismo, unas cuantas webs, ávidas de un titular que llame la atención, aprovechan que el gobierno aprobó el mes pasado el Real Decreto 20/2017, de 20 de Enero, Sobre los Vehículos al Final de su Vida Útil (y no “Ley de Recambios” como algún medio la ha nombrado), para inventarse el titular adecuado “El Gobierno prohíbe la venta de recambios de segunda mano entre particulares”, con un par y sin vergüenza ninguna. No se leyeron el Real Decreto ni por el forro, por no molestarse ni se molestaron en llamar a la Dirección General de Tráfico, al Ministerio de Industria o a algún organismo similar, nada de nada, uno tuvo la ocurrencia y los demás le siguieron, buscando la rentabilidad de su particular noticia, no se, da hasta una leve sensación de que hay una primera mano negra muy interesada en que se difunda un bulo semejante que pudo ser la originaria del mismo.

Y no, no existe tal prohibición, en Motor Design si nos leímos el Real Decreto de cabo a rabo, sin dejarnos nada, y oye, que no, que todo sigue como si tal cosa, como siempre, podemos vender y comprar lo que nos de la real gana mientras, claro está, sea de nuestra propiedad, podemos vender un embrague, un carburador, un espejo, un intermitente, un colín, un sillón, incluso si están realmente deteriorados y hay alguien que nos lo compre, vamos que no hace falta vender un bolígrafo Bic por 600 € y regalar un bloque motor con él para no infringir la ley. En fin, si tenéis interés podeis leer todo el Real Decreto picando aquí (PDF) (por si no lo hicisteis en anteriores enlaces), y si encontráis algo que diga lo contrario pues nada, nos lo hacéis saber, pedimos disculpas y rectificamos. 

Un consejo, no os dejeis amilanar por las siglas CAT, que dan así como un poco de respeto, estas siglas son el acrónimo de Centro Autorizado de Tratamiento (de vehículos), o sea un… desguace de los de toda la vida.

El mentado Real Decreto, por si no teneis ganas de leer algo bastante farragoso como suelen ser los textos legales, de lo único que habla es de como han de proceder los desguaces en el tratamiento de los vehículos que se dan de baja DEFINITIVA (¡ojo! la palabra definitiva es muy importante en este caso), y evidentemente no podrán vender según que cosas y según de que manera, pero les afecta a ellos, a los desguaces, NUNCA a los particulares que por una u otra razón dispongan de una pieza funcional (o no) y quieran deshacerse de ella y haya alguien que la compre. Lo cual además sería absurdo, pongamos un ejemplo: yo, tu, éste o aquel, tenemos un motor de una moto vieja, el motor está completamente averiado pero su exterior mola, pongamos por caso, para poner en una cafetería y servir cañas tras la conveniente transformación de su interior y por eso nos lo quieren comprar, como nuestros productos ¿dónde estaría la lógica de no poder venderlo? ¿puede arrancar solo por la cafetería adelante y causar un accidente? pues como esto cualquier cosa. 

¡Ah! -dirá alguno- ¡otra cosa es ponerlo en un vehículo! puede dar lugar a una inseguridad en las vías públicas que te rilas por la pata. Va, venga, pongamos que compramos una horquilla de moto porque la nuestra se fue a tomar aire en una caida, y vamos a comprarla a un desguace donde ¡ojo! ni el dueño, ni los desguazadores tienen  porque ser tan siquiera mecánicos en muchas ocasiones, nos venden la pieza y ¿no puede fallar una vez en nuestra moto? ¡oh! ¡pero es que tiene garantía! -dirá el mismo de antes- ¿y?  primero que no siempre pero aún así ¿puede o no fallar una pieza vieja? ¡joder! ¡si fallan hasta las nuevas! De lo demás ya se cuida cada quien ¿o conocéis a alguien que compre una pieza de segunda mano en peor estado que la que tiene? Y en último lugar ahí está la ITV, en cuanto lleguemos a ella nos van a decir que esa pieza, la horquilla en este caso, hay que cambiarla en un plazo de x días porque está en mal estado, no homologada, etc. ¿Si o sí?

Ahora imaginad la mayor: nuestra moto en la ITV (o delante de un agente de Tráfico en la carretera) y el fulano comprobando pieza a pieza que todas sean las originales del vehículo y que no se nos haya ocurrido la genialidad de comprar alguna por ahí de segunda mano a un particular ¿como lo hacen? De risa ¿no?

Más aún, el Real Decreto de marras se hizo público el 2 de Enero, según cuentan algunas webs resulta que también serán responsables de la infracción las plataformas digitales (se refieren a webs como Mil Anuncios, Wallapop, etc), donde se pongan a la venta piezas de segunda mano. No hay mucho que decir de esto, simplemente echadle un ojo a cualquiera y vereis que a día de hoy se vende de todo, incluso cosas que deberían de ir directamente a la basura y ahí están ¿de verdad son tan tontos que no se enteraron o les da tanta ganancia el asunto que están dispuestos a pagar multas por miles?

Un detalle de este Real Decreto: Artículo 2º.3, dice claramente:

3. Quedan excluidos del ámbito de aplicación de este real decreto los vehículos de época, es decir, los históricos o con valor de colección o destinados a museos, en funcionamiento o desmontados por piezas. 
Vamos, que una pieza de, pongamos por caso, una Norton Commando o una Bultaco Metralla estaría fuera de todo esto (lo están todas, pero es para que se vaya viendo lo absurdo del rumor) ¿Nos permiten comprar o vender una pieza con cincuenta años de antiguedad y no una con dos, cinco o diez años? resulta un poco extraño ¿no?
Pero tenemos más. Si nos vamos casi al final de este Real Decreto veremos que en su artículo 12.1 dice lo que sigue:
 
1. El incumplimiento de las obligaciones establecidas en este real decreto será sancionado con arreglo a lo dispuesto en el título VII de la Ley 22/2011, de 28 de julio, el título V de la Ley 21/1992, de 16 de julio, de Industria, así como a través de las previsiones que les resulten de aplicación del texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, y en la Ley 7/1996, de 15 de enero, de Ordenación del Comercio Minorista. 
Veamos como se desglosa esto:
La primera ley que cita y que podría afectarnos, la Ley 22/2011, de 28 de julio es la “de residuos y suelos contaminados”, y en el título VII refiere las infracciones que pueden cometer los desguaces, en ningún caso habla de particulares y mucho menos del ejercicio libre de la compra-venta entre ellos.

La segunda Ley que nos cita es la 21/1992, de 16 de julio, de Industria: nos habla en general del sector industrial y sus normas básicas, de nuevo nada que nos hable de comercio entre particulares de meras piezas de vehículos sean estos del tipo que sean.

El Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre es un texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y otras leyes complementarias: de nuevo nada que nos pudiese afectar como vendedores o compradores de una pieza de moto o coche en el plano de una transacción particular.

Por último tenemos la ley 7/1996, de 15 de enero de ordenación del comercio minorista en general (¡ojo! hablamos de una ley publicada en el año 1996), de nuevo no habla para nada de alguna pequeña (o gran) transacción entre particulares de piezas de coche, moto, aviones o, si queremos, vestuario.

Imaginemos, ya ha comprobado que todas las piezas del camión son de origen ahora… las del tractor.

De donde se pudieron sacar entonces unos cuantos periodistas (¿o periolistos?) el bulo ese de que los particulares no podremos a partir de ahora vender piezas de vehículos entre nosotros. Hay que esforzarse para averiguarlo, o tener muy poca capacidad de comprensión lectora, y como suponemos que quien diseña una web algo de comprensión tiene que tener. Lo cierto es que en el Real Decreto de marras que da lugar a este reportaje, el 20/2017, de 20 de enero tiene en su articulado algo que así, a bote pronto, puede darnos a entender eso, pero ojo, la labor de alguien que pretende informar sería en este caso leer y releer, incluso consultar a quien corresponda para informar con veracidad o en su caso evitar la propagación de un bulo absurdo y perjudicial para mucha gente.

En el artículo 7, que nos habla de instalaciones y operaciones de tratamiento (en los CAT, o sea, en los desguaces), en su punto 3, apartado A, y en el segundo párrafo de este leemos lo que sigue:

“La extracción de piezas y componentes para su preparación para la reutilización y comercialización únicamente podrá realizarse en un CAT (desguace), y siempre de vehículos que previamente hayan causado baja definitiva en el Registro de vehículos de la Dirección General de Tráfico y hayan sido descontaminados. En ningún caso se podrá preparar para la reutilización un vehículo completo dado de baja definitiva en la Dirección General de Tráfico.”

 

Ahora fijémonos y analicemos brevemente: 

1º.- Este Real Decreto nos está hablando de lo que se hará con un vehículo al final de su vida util y una vez que haya sido dado de baja DEFINITIVA (ojo, reiteramos, con la palabra definitiva) en la Dirección General de Tráfico.

2º.- Nos habla de las obligaciones que tienen para con este tipo de vehículos los titulares de los desguaces, en ningún lugar se refiere a los particulares, que lógicamente no pueden desguazar un vehículo (en una finca, por ejemplo) sin darlo de baja legalmente, y claro, para darlo de baja definitiva y legal… si hay que llevarlo al CAT.

3º.- Habla de piezas y componentes “preparados para su reutilización”. O sea, el dueño del desguace desmonta unas llantas, las pone bonitas con un pulido y cromado si quiere y las revende, procedentes de un coche que previamente, y por él, fue dado de baja DEFINITIVAMENTE en sus instalaciones.

En definitiva, el mentado párrafo, que es en el que se basan para airear a bombo y platillo una falsedad, no dice en ningún lugar que yo, con un coche útil y sin dar de baja, no pueda sustituirle una pieza por otra mejor o que me guste más, debidamente autorizada y homologada y pueda vender o intercambiar la pieza o piezas viejas a quien buenamente me las desee comprar, como tampoco dice nada sobre que un particular pueda tener una moto vieja en su garaje, dada de alta en la Dirección General de Tráfico, o de baja temporal (volvemos a las palabras “baja definitiva”), y que no pueda venderla entera o por partes a otra persona para que ella haga lo que desee con ella: restaurar otra, colocarla en su habitación colgada en la cabecera de su cama o repararla, darla de alta de nuevo en la DGT, y marcharse con ella a dar la vuelta al mundo. Digamos en definitiva, que este Real Decreto afecta única y exclusivamente a lo que hacen los desguaces con los vehículos que allí les llegan y una vez que han sido dados de “baja definitiva”, no habla de lo que pueden hacer o dejar de hacer los particulares con el resto de vehículos que hay en España en cualquier otra situación administrativa, ni nos prohíbe en ningún momento vender a otra persona unas piezas usadas de nuestros coches (o motos), que no usemos, no queramos, no necesitemos o simplemente porque nos las pagan bien.

En motordesign.es sabemos que la verdad no tiene morbo ninguno ni da para muchas discusiones en las redes sociales, pero bueno, igual tu eres de esas personas a las que les gusta dar a conocer la verdad simple y llana y no andar por la vida creyendo o haciendo que otros crean todas las milongas que se cuentan, si eres de esos se agradece mucho que compartas esta noticia en redes sociales, puede servir para que tu o algún colega ponga las piezas viejas de su coche a la venta en donde le plazca sin que piense que se acaba de convertir en un delincuente. Seguro que a estas alturas se compartirá mucho más de lo que ya se ha compartido el bulo que nos ocupa pero que se le va a hacer, igual es que nos gusta más creer en mentiras, sobre todo si son polémicas o nos cabrean que indagar un poco o compartir la realidad, al fin y al cabo realidad y mundo virtual parece que no combinan demasiado bien.

Y recordad, diciendo verdades como ésta no tenemos muchas visitas, por lo que no nos haremos ricos por ello, así que echadle un vistazo a nuestros productos y si os interesa alguno nos lo hacéis saber.

 

Fuente: Biker Garaje

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