¿Una réplica de Aventador con impresora 3D? Parece que sí es posible…

Lo que parece una historia propia de una película al más puro estilo Hollywood es una realidad en el caso de Sterling Backus y su hijo Xander, de once años de edad: ambos, y con la ayuda de sus otros dos hermanos, llevan casi dos años construyendo en su garaje una réplica de un Lamborghini Aventador a base de paneles impresos en 3D.

Todo comenzó cuando padre e hijo, residentes en Erie (Colorado, EE.UU.), estaban jugando al videojuego Forza Horizon 3 en su Xbox One. Entre el extenso catálogo que ofrece este juego de conducción, escogieron un Lamborghini Aventador. Así, entre curva y curva, Xander lanzó el envite: «¿Podríamos construir uno de estos?«. A Sterling le pareció una idea excelente, pues siempre había soñado con un tener un superdeportivo.

Facilita la tarea el hecho de que Sterling Backus sea físico y especializado en el diseño de láseres para la investigación y desarrollo en la Universidad de Colorado. Además de que antes de embarcarse en esta ambiciosa empresa ya llevaba cuatro años trasteando sobre un Ford Mustang de 1969.

Más allá de cumplir los anhelos de su hijo, y el suyo propio, Backus explica que el objetivo de este proyecto es «mostrar a los niños lo geniales que son la ciencia y la ingeniería, y demostrar el poder de la tecnología»

De esta manera, y tras más de 20 meses de faena, el proyecto ha ido cogiendo forma, aunque aún queda. Backus sostiene que estará listo la próxima primavera. Para hacer posible este Lamborghini Aventador al estilo my own creation, se hicieron con una impresora 3D. Y no es ni mucho menos una impresora industrial, sino una de escritorio, como ha confirmado el propio Backus.

Mientras que toda la carrocería ha sido concebida a base de paneles de impresión 3D, éstos van montados sobre un chasis de acero y cubiertos con una pátina en fibra de carbono para disimular las uniones. Asimismo, este automóvil inspirado en el Lamborghini Aventador, pues su diseño cambia ligeramente para evitar denuncias por parte de la marca italiana, incorpora piezas de otros muchos automóviles.

Su motor es el de un Chevrolet Corvette de 2003, de 5.6 litros y 350 CV de entrega, mientras que el eje trasero es de un Porsche 911 o el radiador es de un Honda Civic. También lleva piezas de Audi o de la propia Lamborghini, todas de segunda mano y obtenidas en desguaces. Backus se fijó un presupuesto de 20.000 dólares y ya llevan gastados 18.000.

Bajo el nombre de Lasersterling, padre e hijo han abierto una página en Facebook con este ‘Lambo’ casero como protagonista, además de un canal de Youtube donde se pueden ir viendo los progresos del mismo. En el más reciente, subido esta misma semana, han probado a encenderlo y circular con él unos metros marcha atrás.

Como podemos ver en las imágenes, la construcción está bastante avanzada, pero todavía queda trabajo por delante: faltan las ópticas delanteras, parte del techo o todos los cristales. Además, queda por pulir mucho de la estética exterior, que se ve aún inacabada, como demuestran por ejemplo las defensas frontales. Sea como fuere, el resultado es cuanto menos espectacular teniendo en cuenta cómo y quién lo está fabricando.

Backus afirma que, cuando esté terminado, será capaz de rondar las 200 millas por hora (unos 322 km/h), aunque explica que quedan bastantes meses para que consiga hacerlo de forma segura. No quedan muy lejos de los 350 km/h que alcanza el Aventador Lp 700-4 gracias a su corazón V12 atmosférico de 6.5 litros y 700 CV de potencia…

Fuente: Marca Motor, Autobild, Motorpasión

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